domingo, 25 de enero de 2015

Dom 05:02 am

Malditos clichés de la vida, malditos olvidos, a estas horas estas en mi sangre, dentro mio con los litros de cervezas y los espezos humos de la hierba.
Leyendo, bebiendo, tirando pedazos de mi vida, esperando que entres a dentro de mi mente, que te alejes, empujar aquellos recuerdos. El reloj sigue girando y al darme cuenta el día había nacido de nuevo, un fuerte dolor en mi cabeza y una gran rezaca en todo mi cuerpo, el día filtrandose por las rendijas de mi persiana, unos pájaros cantando y una fuerte presión en mis ojos
Quizás no vuelvas nunca, quizás nunca estuviste, pero el mar se veia cerca desde tus palabras, las estrellas se escondían en las montañas, en el bosque, en tu lugar. Y hoy... horas después, litros despues... 
Que dañino que es el tiempo, que dañina la distancias, tu y tus inseguridades me dejaron boca arriba esperando el golpe final, veré un nuevo amanecer y no será como lo imagine, pero que más da, me tendré que conformar con tan sólo ser un tipo normal.
Unas lágrimas castigan mi rostro, unas simples, un recuerdo que no existe, un libro tirado a mi lado, y un millón de palabras a mi izquierda, quizás sea mejor la soledad, quizás siempre este equivocado buscando lo que no... corresponde...

martes, 13 de enero de 2015

Martes 13

Entrare en banalidades al decir que es un gris martes trece y que del cielo se despegan lágrimas. Pero realmente lo es, el día esta opaco, gris, melancólico ¡Oh Hank, Cuanto hubieses necesitado de escalada en tus mejores dias! 
Aquellos días en que me sentía completo, aquellos días en que sabía que todo estaba adentro de uno, otra vez un colectivo; otra vez... y la gente indiferente en sus problemas, sus errores y anhelos. Miro el vidrio empeñarse lentamente, miro transpirar al colectivo, sintiendo cada dolor de cada persona, y la música sigue rodando, todos los lunes será lunes en todo el mundo. Todos tus mambos estarán cerca de los míos, todos los errores tienen arreglo a la distancia, esas gotas que demora el cielo, pronto iniciarán su viaje.
En lo mucho que hay de ti en estas letras, en lo. mucho que hay de mi, en la complicidad del clima, en Matias que todos los días esta buscando los trozos de su novela pérdida, en las cartas que escribí, en el otoño que sabe tanto de mi y de mi pasado, los dibujos de la infancia, los dolores de colegios, las mentiras del secundario y mis sueños olvidados. 
Tengo recuerdos para regalarte, tengo los cuentos que no he escrito, tengo frases que atesoro, tengo instantes que no debería guardar, los libros que me dejaron cómo estoy, y vivir esta muy cerca, todo esta muy cerca.
No hice ni la mitad del viaje y ya me he dado cuenta que hay lugares en que se camina de a dos, hay lugares en que uno no alcanza. Como hacer que esto no sean solo palabras? Como regalarte un amanecer si estás a miles de kilómetros? 
Cuando uno crece se le achican los recuerdos, cuando uno crece deja de lado cosas que significaban todo, cuando uno crece, le cuesta... arriesgarse...

domingo, 28 de diciembre de 2014

Luciernagas

El atardecer nacia lentamente, un sonido, el viento, un cuadro que Matias iba divisando mientras miraba el atardecer, Un gran bloqueo lo perseguia a él, buscaba palabras, buscaba la vieja y escurridiza musa, buscaba ese aire. Por las tardes salia a caminar en busca de unas palabras nuevas, en nuevos recuerdos, esa extraña sensacion de encontrar recuerdos en uno mismo, la ausencia...
Kilometros lo separaban de sus deseos, muy lejos se encontraba él de esos labios. muy lejos de esa sonrisa. Hoy se encontraba demasiado lejos de todo, cansado quizás. Porque para escribir uno tiene que sufrir, poder pintar un cuadro con palabras desde el minimo detalle, uno debe extrañar, sentir la falta de algo, poder comprometerse con sus palabras, sentir que en el aire se escriben cosas y que en los recuerdos se encuentran las claves para seguir andando.
Quizas las drogas ya no traian  respuestas y Matias se encontraba en un callejon sin salida, en un rincon de un parque embriagandose frente a un atardecer en busca de su maldita musa. Una vez le habian dicho que las palabras decian mucho, pero el respiraba palabras y podia sentir que cada cosa que decia o escribia lo hacia por algo, Daba vueltas en su cabeza, quizas en un momento dejó escapar alguna lagrima. La falta era algo recurrente en su vida, la falta de esos brazos y lo lejos que tendria que extender sus largos brazos para alcanzarla, lo mucho que tendria que aguzar el oido para escuchar su voz entre la cordillera,
Hizo un boceto en su mente de como seria el instante en que ellos se vieran, ese instante en que el podria materializar los sentimientos y los anhelos. La cerveza se le habia terminado y al ver que la noche comenzaba a teñir el cielo de oscuridad. Decidio emprender el camino de vuelta a su casa, cuando levanto su cuerpo y se incorporo no pudo creer lo que vio. Del pasto brotaban pequeños puntos de luz, sabia que conocia eso, sabia que algo de eso habia en sus recuerdos, pequeñas estrellas a la altura de sus pies, cuando era niño y el imaginaba que estaba caminando por galaxias, que por las noches el cielo estaba a sus pies, y en esos momentos el pequeño Matias agarraba un frasco vacio de mermelada y atrapaba esas estrellas, porque en los campos del sur, en los pueblos de su infancia y su mente el cosmos cabia en un pequeño frasco con aujeros en la tapa.
Al ver el parque repleto de luciernagas, él sintio nostalgia, sintio el olor a pasto mojado, el olor a tuco saliendo por la ventana de la cocina del viejo Mozquera. Al ver esas pequeñas estrellas supo que no tenia que buscar nada, que todo iba a ir dandose lentamente, que no habia apuro, que por mas lejos que estuviesen, él siempre tendria un pequeño cosmos en la palma de su mano esperando para regalarle sus mejores momentos a ella.
Quizas la luna conspiraba, quizas esa tarde todo estaba escrito en el viento porque en el momento en que Matias revivia sus recuerdos, su telefono le traia un mensaje desde la costa del pacifico que a su manera decia "aqui estoy". Matias agarro su celular y comprendio que el pasado y el futuro podia convivir tranquilamente, que esa era la manera de vivir, tan solo una palabra,un par de silabas, un par de letras, un mensaje, un gran acierto....
Ex tra ñar te

domingo, 14 de diciembre de 2014

fragmentos 1:13 (de cuando Matias se descubrio a si mismo)

(...)
-lo que mas me gusta de la ciudad es la avenida a la noche, las luces, los autos que pasan indiferentes y en ese lugar me siento comodo podria besarte en este preciso momento y los autos seguirian pasando con su total indiferencia.
ella lo miro sin comprender mucho lo que Matias decia, siguieron caminando en sentido a madero por lavalle
Era otro cuerpo, otra mitad de otra persona a la cual Matias habia apostado en conocer y nuevamente se sentia vacio porque esa chica tan bella no comprendia lo que el decia. Siempre se sentia vacio despues de estar con una chica, siempre sentia que perdia un pedazo de el. Las mujeres siempre habian aparecido en su vida de manera casual, siempre pestañar cerca de alguien, siempre perder unos billetes en un cuarto alquilado para poseer un cuerpo nuevo, con historias nuevas, siempre la melancolia del poco sabor que tenian algunas.
Entonces comprendio que ella no entendia de que hablaba el, y se largo a hablar en voz alta consigo mismo.
-creo que no me comprenderas, pero a veces siento que este cielo plagado de estrellas esta ilumninado y acogiendo a otra persona a kilometros de distancia y que esa persona esta pensando lo mismo que yo en este instante, mientras la misma brisa acaricia nuestros rostros.
Siento que el nuevo amor nunca llegara, siento que lo que busco, si es que busco algo, esta tan lejos de mi como el sol en un atardecer, a lo lejos puedo sentir que hay algo, pero me faltan mas vidas por gastar, mas avenidas y mas autos indiferentes pasando a mi alrededor ante un beso robado en medio de la noche.
-a veces dices cosas muy lindas
En ese instante Matias se percato de ella nuevamente, por un par de cuadras la habia olvidado, en ese preciso instante quiso que ella desapareciera, quiso poder estar solo con sus pensamientos caminando por la ciudad. Al llegar a florida caminanron en direccion a retiro, y frente a galerias pacifico un hombre con varios instrumentos en su cuerpo tocaba una cancion, con cada extremidad de su cuerpo mantenia el ritmo y con una voz gastada, tal vez por las bebidas fuertes del norte de europa. se detuvieron a escucharlo tocar, Matias dejó 20$ en el estuche de la guitarra a modo de paga.
Matias sentia la urgencia de estar solo y no sabia como despedirse, asi que le dijo a ella que le dolia la cabeza y si no le jodia verse otro dia, que la acompañaba a tomar un taxi. Pararon uno al rato sobre Cordoba y ella se despidió de el con un beso en la mejilla. A el siempre le habia llamado la atención el hecho de besar a alguien en la mejilla despues de haber compartido una cama, era como si despues de salir del hotel cada uno de ellos volviera a la normalidad, a ser dos extraños.
Matias siguio caminando, pero esta vez en sentido al rio, a el siempre lo llamaba el agua, creia que habia cierta conexión, pensaba en Kerouac y sus viajes, en sus escritos, en Bukowski y sus mujeres en Burroughs y sus drogas, sus viajes interiores, sus viajes por toda america en busca de la ayahuasca y en cuantas cosas le faltaban vivir a el, cuanto tenia de ellos y cuanto le debia, cuan deprimido se sentia al levantarse cada mañana para ir al trabajo, en cada dia que perdia, en cada viaje que pensaba, en cada mujer que habia tenido, en cada beso que habia dado, en cada verso que habia pensado mientras invadia cuerpos y mentes, mientras fumaba y tomaba para olvidarse que este mundo era cruel, en cada lagrima derramada, en los kilometros que habia dejado atras en los instantes, en ella, que nada tenia que ver, en un amanecer en su infancia, en una sonrisa anonima cuando compraba garrapiñadas a una señora que tenia una paloma sentada en su cabeza. En la vida que vivio y en la que le restaba vivir, su depresion era leve, era un sintoma de que estaba cambiando, de que estaba encontrandose, era un sintoma de que ya era el momento para comenzar a vivir.
Se sentó en un banco frente a los diques de puerto madero y frente a esa inmensa luna que lo habia alumbrado tantas veces y a ese indiferente cielo, y en esa pequeña inmensidad, en ese instante que el guardaria en su memoria, se sintio un poco aliviado, quizas no debia seguir buscando afuera lo que ya tenia dentro...

domingo, 30 de noviembre de 2014

Vos te enamoraste de Ed Templeton

Un dia gris, era aquel en que te conoci, yo estaba sobre mi tabla, comiendo unos caramelos del barrio chino, te acordas? Aquel invierno fue cruel, pero yo tenia una bolsa de caramelos, aquella bolsa que vos me envidiaste, aquel invierno vos me viste sentado en un banco de la costanera, ahi cerca del aeropuerto, me viste con mis caramelos y mi tabla mirando al mar, aquel banco me quedaba tan grande, ese gigante de granito me daba la sensacion de tener años debajo mio, yo miraba el rio y pensaba, y el viento se me llevaba las ideas hacia el mar, el mar las alejaba de la costa y las llevaba hacia otras mas al este y eso me da la seguridad de que alguien esta pensando lo mismo que yo en otra parte del mundo, otro triste hombre en otra costa, otro corazon con dudas.
Siempre crei que conocer a una chica frente al mar era magico, siempre tuve la certeza de que el amor lo traia el mar y se lo llevaba el, como el canto de las sirenas, como las gaviotas que vuelan miles de kilometros en soledad tan solo para comer un buen manjar. 
Mi ipod reproducia un disco de radiohead y en esos momentos sonaba "high and dry" cuando tu te acercaste y me preguntaste si te podias sentar, te mire indiferentemente y te respondi que si, en ese momento comence a sentirme un poco incomodo frente a la compañia de una chica, hacia meses que no estaba con una chica y en ese momento tan atipico no supe que decir, tu me miraste con esos ojos marrones oscuros como el algarrobo y me preguntaste que estaba escuchando, y me dijiste que tambien te gustaba radiohead pero que preferias joy division y yo te dije que lo supuse al ver tu remera del disco Unknown Pleassure y en ese preciso moento esbozaste la primera sonrisa de toda la historia, en ese momento comienza la historia en ese preciso momento me tendria que haber alejado.
Te dije que a mi tambien me gustaba mucho joy division y que si veias el dibujo de mi tabla ibas a empezar a creer en las coincidencias, asi que movi mis pies como para hacer un casper flip dejando el dibujo de la tabla mirando hacia el cielo, y volviste a sonreir y me dijiste que las casualidades no existen, y que en ese preciso momento todo el sistema solar se habia alineado, y que quizas eso pase solo una vez en la vida y que no debiamos dejar pasar el momento.
Miré el rio y vi como su tono plateado se iba poniendo cada vez mas oscuro, como el cielo en el horizonte se iba tiñiendo de ocres; me preguntaste de que marca era mi tabla y te dije que era toy machine y no la conocias, no era una marca muy conocida en esa epoca. "Es la mejor tabla del mundo" fue lo que dijiste, y me preguntaste quien era el creador de la marca te hable de Ed Templeton y ahi fue cuando te dejaste de interesar en mi, caminamos por la costanera hasta el aeropuerto, me dijiste que tu vuelo partia en una hora y ya tenias que ir a embarcar, me dijiste que valla a Mendoza, que ahi podriamos caminar y seguir conociendonos, que un cambio de aire me vendria mejor, pero que en dos meses te ibas a ir a vivir a Los Angeles, me contaste muchas cosas y yo te hable de los atardeceres en el campo, de como las estrellas se me aparecian en la noche cuando dormia en el techo de casa. 
Te deje en la puerta del aeropuerto y camine hasta la parada del 37. Fui pensando en vos todo el viaje de regreso, Ian curtis cantaba she´s lost control y el colectivo se iba sumergiendo en la ciudad, pense en vos arriba mio mirandome, mirando miles de luces y en lo lindo que se ve buenos aires desde arriba de un avion al anochecer, pense que esas cosas le daban un minimo sentido a la vida, en que las pestañas que habia perdido de tanto resfregarme los ojos llenos de lagrimas no eran en vano.
Te escrbi varios dias despues, habiamos quedado en mandarnos cartas, en no saber nada de ambos que no sea lo escrito, tu carta tado un par de dias mas que los mios en llegar, pero al leerte volvia a traer aquel instante en que te vi a los ojos por primera y unica vez, tus palabras te iban dibujando en mi mente y te lograba traer a mi cuarto en cada letra que mis ojos iban leyendo.
Tres dias antes de que tu partieras yo me tome un avion a Mendoza, te acordas? esa noche el cielo estaba tan despejado que se podian ver hasta las estrellas de mi infancia, aquelos puntos brillosos en el cielo, congelados en el tiempo me devolvian la infancia, los aromas, el pasto humedo, el olor a tierra mojada, la brisa del sur. Gigantes recuerdos, inmensos cuerpos a millones de años luz, pero los años luz querida no son unidades de tiempo si no de distancia, mis recuerdos a lo lejos, muy atras de donde estoy ahora, recuerdos lineales, recuerdos con kilometros y no con años. Llegue a mendoza un par de horas despues, La madrugada y el silencio, un aire tan puro como el agua de los cerros, El silencio predominaba, yo esperaba que vinieras por mi, sabia que eras un poco impuntual y no me molestaba en lo absoluto, siempre me habia gustado llegar antes para poder meditar en el lugar antes de que llegara la persona a  esperar, yo y mis pensamientos necesitabamos amigarnos antes de poder socializar con alguien. 
Fuimos a tu casa, en completo silencio mientras vos manejabas, tu eras consciente de que yo necesitaba obvserbar y absorver todo lo que me acontecia, llegamos y me preguntaste si queria un té, te dije que realmente lo necesitaba, mientras vos lo preparabas yo obsverba tu casa, tus cuadros, tus fotos, tus discos, los imanes de la heladera todo estaba ahi para que yo luego lo contara, para que lo hiciera historia e imortal.
Hablamos toda la noche hasta que el sol comenzo a abrir sus ojos y en ese momento nos fuimos a la cama.
Al despertar todavia dormias, y me senti raro, todo era ajeno, entonces fue cando me puse a chusmear tu bibioteca, y encontre un libro de fotos de Ed Templeton, estaba perdido, tu te ibas muy cerca de donde el vivia, sabias donde encontrarlo, y yo solo era un respiro antes de alejarte de todo, alejarte de las luces, de mis vientos, de mi mar, de mis besos.
Vos te enamoraste de Ed Templeton y yo todavia te recuerdo, vos te enamoraste de aquel y yo me quede con el recuerdo de nosotros en aquel asiento. Otra vez un aeropuerto, otra vez la sensacion de inmensidad, otra vez mis divagues. me dijiste que te hubiese encantado quedarte hasta que despegues, pero tenias que ultimar detalles y faltaban horas para que te fueras.
Nos volvimos a mirar y te dije que tus ojos eran oscuros como el algarrobo, y que las estrellas brillaban en ellos, te mire minuciosamente con mi ojo derecho y luego con el izquierdo, mientras tapaba el opuesto con mi mano, tu te reias y ese instante era perfecto, te bese por ultima vez. te alejaste y contigo tu sonrisa, el algarrobo y las estrellas y mis recuerdos...

martes, 18 de noviembre de 2014

informe del tiempo



volver atras, las palabras apareciendo en la oscuridad, sentirte en la piel como al viento. un disparo en el teclado, un error y volver a empezar. las canciones que escuchabamos en la madrugada. los encuentros, el humo dulce dentro de tu choche, una pestaña en tu mejilla, amaneceres on sudor y suspiros frente a un rio indiferente. el mar, tus pies en mis orillas, tus petalos cayendo en el cesped. la tristreza del adios, los vidrios empañados y el aire viciado de nosotros, aprender a olvidar
los destinos sin descubrir, los paisajes que imagino en tu retina, la noche volviendo a caer y el cielo repleto de tus pestañas. una manzana con luces, una esquina con tus besos. las calles empedradas, otro disparo. un vagabundo transmitiendome su tristeza, mis ojos empañados, el cielo nublado.
la cancion que escuchaba el dia que no te vi mas, la cancion que escuchaba aquella tarde atravesando esos campos a 45º. una luna dibujada en el mar, una isla de frivolidades y el amor escondido entre unos arbustos, el calor de la tarde en tus labios a mi espera.
una carta en mis manos, tus palabras en mis ojos, mis pensamientoos entrando en tu mente, mis letras en tus dedos, tus mambos y los mios, demasiado lejos para no encontrarse.
tus montañas y mis llanos, tus deseos y mis anelos, a la espera del encuentro.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Memorias del futuro



La primera vez que vi a Laura fue en un recital, allá por el 2007. Yo era un rio de transpiración, el lugar era humedad y agua, la banda seguía tocando y yo decidí apartarme un poco del público para tomar aire, ella estaba ahí mirando mi remera y yo no me había percatado hasta que levante la mirada y vi sus ojos entre esos cabellos rizados, ella me hizo un gesto sobre mi remera y yo me acerque para hablarle, cruzamos palabras y en ese momento yo me di cuenta de que quería pasar toda la vida con esa chica. Unos minutos después apareció un flaco con una cabellera corta y apartándola de mi la beso, el mundo se desmoronaba en unos instantes, la banda había terminado el 8 tema y al sonar los primeros acordes del noveno tema su novio volvió al tumulto dejándola sola de nuevo, junte valor y me acerque por unos instantes y susurrándole al oído le dije que me pasara su fotolog.  
Al llegar a casa lo primero que hice fue prender la computadora y buscarla, la agregué y le escribí, pero su novio me agredió y ella amablemente me pidió que no le hablara más. Con el correr del tiempo logre olvidarla y continúe guardando aquella mirada y esos labios en las profundidades de mi interior. Habite millones de cuerpos, tropecé en calles que no volvería a pisar, recorrí kilómetros en busca de algo similar, una noche mientras viajaba en medio de la niebla en un coche con una mujer que había conocido semanas atrás y habíamos decidido recorrer Uruguay en auto, me acorde de Laura, ella siempre volvía, siempre aparecía en mi mente como aquellas asignaturas pendientes que reclaman ser concluidas. El auto atravesaba los grandes bancos de niebla y la carretera se asemejaba a una película de terror, pero sin embargo no teníamos miedo, ella hablaba de las cosas que iba a hacer cuando regresara y yo tan solo no podía dejar de pensar en que no quería regresar, había empezado a gustarme el camino, había comenzado a encontrarme.
Unos meses después la volví a cruzar y esta vez las casualidades fueron más benévolas, nos cruzamos en el subte y en ese instante, sin dudar y sin decir nada seguimos hasta catedral y nos bajamos, caminamos sin mirarnos, pero sintiéndonos, y nos tomamos de la mano y caminamos en dirección a La Manzana De Las Luces. Nos sentamos y con una mirada nos contamos todo, el tiempo se reflejaba en nuestros ojos y en ese edén nos besamos por unos instantes, seguimos hablando con nuestro cuerpo. Me aleje un instante para obsérvala y grabarme cada detalle de su rostro hasta poder dibujarlo con los ojos cerrados.
-¿Por qué tardaste tanto tiempo en volver a aparecer?
Le dije con un tono de anhelo, como esperando que eso que creía un sueño sea realidad, creo que ese fue mi gran problema, el de vivir soñando sin poder diferenciar lo real de los sueños y no poder disfrutar sin dudar del tiempo. Ella me miro y me dijo que vallásemos  a caminar. Salimos de La Manzana De Las Luces y caminamos por Perú en dirección a Retiro, llegamos a plaza San Martin y podíamos disfrutar de la ciudad como si fuéramos turistas, nos sentamos y ella me dijo que quería fumar, armamos un porro y lo fumamos lentamente con la ciudad y su total indiferencia de testigos. Ella no hablaba y solo me miraba, la noche se había asentado en la ciudad y el humo alimentaba el paisaje, la avenida santa fe serpenteaba la plaza y desde las alturas se veía tan hermosa con esas luces. Nos fumamos todo y por inercia nuestros cuerpos se llamaron y comenzamos a besarnos, sus labios tenían el sabor del deseo, era como comer la fruta más rica y tener un instante de eternidad en la boca, en su rostro se habían depositado unas gotas de rocío que había caído de los árboles, nos besamos durante una hora y todavía no se nos había acabado el sabor. Salimos a caminar y la ciudad se había distorsionado y veíamos todo desenfocado, compramos unos chocolates y mientas caminábamos por florida nos reíamos y tropezábamos en cada cordón que aparecía, cuando uno está bajo ese efecto todo se transforma en un paseo placentero en cual todo se desenfoca y lo único en que uno piensa es en disfrutar y dejarse llevar.  Doblamos en Rivadavia y después caminamos por la nueve de julio en dirección al obelisco, los autos pasaban indiferentes antes esos dos extraños que caminaban sin sentido.
Esa ciudad que me arropaba, sabia tanto de mí, tenía mis fracasos y mis triunfos, mis llantos y mis sonrisas, después de esa noche no volví a ver a Laura. Nos despedimos en la base del obelisco, ya se nos había pasado el mambo y se acercaba una tormenta, ella tomo su colectivo y nos despedimos con un beso prometiendo vernos de nuevo, pero ambos sabíamos que cuando amaneciera cada uno seguiría con su vida. Tome el 45 en dirección al sur y cuando el colectivo arranco,  el cielo se dejó caer todo de golpe y con esa lluvia yo sabía que la ciudad se lavaba de las historias como un borrador se limpia para luego volver a escribir una nueva historia.
Recordé sus ojos y su mirada, supe que el tiempo me jugaba malas pasadas, pero con los tropezones iba forjándome lentamente, cada caída dejaba algo, y mi corazón iba esquivando al amor y a sus fantasmas, la lluvia había cesado y estaba por llegar, baje del colectivo y una suave brisa de aire predominaba en las calles. Camine en dirección a mi casa y en el aire se podían sentir los aromas a azares, la primavera se estaba acercando, y yo como ella empezaba a renacer nuevamente, cerré los ojos y me detuve  a respirar profundamente un instante,  la lluvia había lavado el camino y yo me encontraba de nuevo en el con los pies dispuestos a caminar en el….