domingo, 14 de diciembre de 2014

fragmentos 1:13 (de cuando Matias se descubrio a si mismo)

(...)
-lo que mas me gusta de la ciudad es la avenida a la noche, las luces, los autos que pasan indiferentes y en ese lugar me siento comodo podria besarte en este preciso momento y los autos seguirian pasando con su total indiferencia.
ella lo miro sin comprender mucho lo que Matias decia, siguieron caminando en sentido a madero por lavalle
Era otro cuerpo, otra mitad de otra persona a la cual Matias habia apostado en conocer y nuevamente se sentia vacio porque esa chica tan bella no comprendia lo que el decia. Siempre se sentia vacio despues de estar con una chica, siempre sentia que perdia un pedazo de el. Las mujeres siempre habian aparecido en su vida de manera casual, siempre pestañar cerca de alguien, siempre perder unos billetes en un cuarto alquilado para poseer un cuerpo nuevo, con historias nuevas, siempre la melancolia del poco sabor que tenian algunas.
Entonces comprendio que ella no entendia de que hablaba el, y se largo a hablar en voz alta consigo mismo.
-creo que no me comprenderas, pero a veces siento que este cielo plagado de estrellas esta ilumninado y acogiendo a otra persona a kilometros de distancia y que esa persona esta pensando lo mismo que yo en este instante, mientras la misma brisa acaricia nuestros rostros.
Siento que el nuevo amor nunca llegara, siento que lo que busco, si es que busco algo, esta tan lejos de mi como el sol en un atardecer, a lo lejos puedo sentir que hay algo, pero me faltan mas vidas por gastar, mas avenidas y mas autos indiferentes pasando a mi alrededor ante un beso robado en medio de la noche.
-a veces dices cosas muy lindas
En ese instante Matias se percato de ella nuevamente, por un par de cuadras la habia olvidado, en ese preciso instante quiso que ella desapareciera, quiso poder estar solo con sus pensamientos caminando por la ciudad. Al llegar a florida caminanron en direccion a retiro, y frente a galerias pacifico un hombre con varios instrumentos en su cuerpo tocaba una cancion, con cada extremidad de su cuerpo mantenia el ritmo y con una voz gastada, tal vez por las bebidas fuertes del norte de europa. se detuvieron a escucharlo tocar, Matias dejó 20$ en el estuche de la guitarra a modo de paga.
Matias sentia la urgencia de estar solo y no sabia como despedirse, asi que le dijo a ella que le dolia la cabeza y si no le jodia verse otro dia, que la acompañaba a tomar un taxi. Pararon uno al rato sobre Cordoba y ella se despidió de el con un beso en la mejilla. A el siempre le habia llamado la atención el hecho de besar a alguien en la mejilla despues de haber compartido una cama, era como si despues de salir del hotel cada uno de ellos volviera a la normalidad, a ser dos extraños.
Matias siguio caminando, pero esta vez en sentido al rio, a el siempre lo llamaba el agua, creia que habia cierta conexión, pensaba en Kerouac y sus viajes, en sus escritos, en Bukowski y sus mujeres en Burroughs y sus drogas, sus viajes interiores, sus viajes por toda america en busca de la ayahuasca y en cuantas cosas le faltaban vivir a el, cuanto tenia de ellos y cuanto le debia, cuan deprimido se sentia al levantarse cada mañana para ir al trabajo, en cada dia que perdia, en cada viaje que pensaba, en cada mujer que habia tenido, en cada beso que habia dado, en cada verso que habia pensado mientras invadia cuerpos y mentes, mientras fumaba y tomaba para olvidarse que este mundo era cruel, en cada lagrima derramada, en los kilometros que habia dejado atras en los instantes, en ella, que nada tenia que ver, en un amanecer en su infancia, en una sonrisa anonima cuando compraba garrapiñadas a una señora que tenia una paloma sentada en su cabeza. En la vida que vivio y en la que le restaba vivir, su depresion era leve, era un sintoma de que estaba cambiando, de que estaba encontrandose, era un sintoma de que ya era el momento para comenzar a vivir.
Se sentó en un banco frente a los diques de puerto madero y frente a esa inmensa luna que lo habia alumbrado tantas veces y a ese indiferente cielo, y en esa pequeña inmensidad, en ese instante que el guardaria en su memoria, se sintio un poco aliviado, quizas no debia seguir buscando afuera lo que ya tenia dentro...

domingo, 30 de noviembre de 2014

Vos te enamoraste de Ed Templeton

Un dia gris, era aquel en que te conoci, yo estaba sobre mi tabla, comiendo unos caramelos del barrio chino, te acordas? Aquel invierno fue cruel, pero yo tenia una bolsa de caramelos, aquella bolsa que vos me envidiaste, aquel invierno vos me viste sentado en un banco de la costanera, ahi cerca del aeropuerto, me viste con mis caramelos y mi tabla mirando al mar, aquel banco me quedaba tan grande, ese gigante de granito me daba la sensacion de tener años debajo mio, yo miraba el rio y pensaba, y el viento se me llevaba las ideas hacia el mar, el mar las alejaba de la costa y las llevaba hacia otras mas al este y eso me da la seguridad de que alguien esta pensando lo mismo que yo en otra parte del mundo, otro triste hombre en otra costa, otro corazon con dudas.
Siempre crei que conocer a una chica frente al mar era magico, siempre tuve la certeza de que el amor lo traia el mar y se lo llevaba el, como el canto de las sirenas, como las gaviotas que vuelan miles de kilometros en soledad tan solo para comer un buen manjar. 
Mi ipod reproducia un disco de radiohead y en esos momentos sonaba "high and dry" cuando tu te acercaste y me preguntaste si te podias sentar, te mire indiferentemente y te respondi que si, en ese momento comence a sentirme un poco incomodo frente a la compañia de una chica, hacia meses que no estaba con una chica y en ese momento tan atipico no supe que decir, tu me miraste con esos ojos marrones oscuros como el algarrobo y me preguntaste que estaba escuchando, y me dijiste que tambien te gustaba radiohead pero que preferias joy division y yo te dije que lo supuse al ver tu remera del disco Unknown Pleassure y en ese preciso moento esbozaste la primera sonrisa de toda la historia, en ese momento comienza la historia en ese preciso momento me tendria que haber alejado.
Te dije que a mi tambien me gustaba mucho joy division y que si veias el dibujo de mi tabla ibas a empezar a creer en las coincidencias, asi que movi mis pies como para hacer un casper flip dejando el dibujo de la tabla mirando hacia el cielo, y volviste a sonreir y me dijiste que las casualidades no existen, y que en ese preciso momento todo el sistema solar se habia alineado, y que quizas eso pase solo una vez en la vida y que no debiamos dejar pasar el momento.
Miré el rio y vi como su tono plateado se iba poniendo cada vez mas oscuro, como el cielo en el horizonte se iba tiñiendo de ocres; me preguntaste de que marca era mi tabla y te dije que era toy machine y no la conocias, no era una marca muy conocida en esa epoca. "Es la mejor tabla del mundo" fue lo que dijiste, y me preguntaste quien era el creador de la marca te hable de Ed Templeton y ahi fue cuando te dejaste de interesar en mi, caminamos por la costanera hasta el aeropuerto, me dijiste que tu vuelo partia en una hora y ya tenias que ir a embarcar, me dijiste que valla a Mendoza, que ahi podriamos caminar y seguir conociendonos, que un cambio de aire me vendria mejor, pero que en dos meses te ibas a ir a vivir a Los Angeles, me contaste muchas cosas y yo te hable de los atardeceres en el campo, de como las estrellas se me aparecian en la noche cuando dormia en el techo de casa. 
Te deje en la puerta del aeropuerto y camine hasta la parada del 37. Fui pensando en vos todo el viaje de regreso, Ian curtis cantaba she´s lost control y el colectivo se iba sumergiendo en la ciudad, pense en vos arriba mio mirandome, mirando miles de luces y en lo lindo que se ve buenos aires desde arriba de un avion al anochecer, pense que esas cosas le daban un minimo sentido a la vida, en que las pestañas que habia perdido de tanto resfregarme los ojos llenos de lagrimas no eran en vano.
Te escrbi varios dias despues, habiamos quedado en mandarnos cartas, en no saber nada de ambos que no sea lo escrito, tu carta tado un par de dias mas que los mios en llegar, pero al leerte volvia a traer aquel instante en que te vi a los ojos por primera y unica vez, tus palabras te iban dibujando en mi mente y te lograba traer a mi cuarto en cada letra que mis ojos iban leyendo.
Tres dias antes de que tu partieras yo me tome un avion a Mendoza, te acordas? esa noche el cielo estaba tan despejado que se podian ver hasta las estrellas de mi infancia, aquelos puntos brillosos en el cielo, congelados en el tiempo me devolvian la infancia, los aromas, el pasto humedo, el olor a tierra mojada, la brisa del sur. Gigantes recuerdos, inmensos cuerpos a millones de años luz, pero los años luz querida no son unidades de tiempo si no de distancia, mis recuerdos a lo lejos, muy atras de donde estoy ahora, recuerdos lineales, recuerdos con kilometros y no con años. Llegue a mendoza un par de horas despues, La madrugada y el silencio, un aire tan puro como el agua de los cerros, El silencio predominaba, yo esperaba que vinieras por mi, sabia que eras un poco impuntual y no me molestaba en lo absoluto, siempre me habia gustado llegar antes para poder meditar en el lugar antes de que llegara la persona a  esperar, yo y mis pensamientos necesitabamos amigarnos antes de poder socializar con alguien. 
Fuimos a tu casa, en completo silencio mientras vos manejabas, tu eras consciente de que yo necesitaba obvserbar y absorver todo lo que me acontecia, llegamos y me preguntaste si queria un té, te dije que realmente lo necesitaba, mientras vos lo preparabas yo obsverba tu casa, tus cuadros, tus fotos, tus discos, los imanes de la heladera todo estaba ahi para que yo luego lo contara, para que lo hiciera historia e imortal.
Hablamos toda la noche hasta que el sol comenzo a abrir sus ojos y en ese momento nos fuimos a la cama.
Al despertar todavia dormias, y me senti raro, todo era ajeno, entonces fue cando me puse a chusmear tu bibioteca, y encontre un libro de fotos de Ed Templeton, estaba perdido, tu te ibas muy cerca de donde el vivia, sabias donde encontrarlo, y yo solo era un respiro antes de alejarte de todo, alejarte de las luces, de mis vientos, de mi mar, de mis besos.
Vos te enamoraste de Ed Templeton y yo todavia te recuerdo, vos te enamoraste de aquel y yo me quede con el recuerdo de nosotros en aquel asiento. Otra vez un aeropuerto, otra vez la sensacion de inmensidad, otra vez mis divagues. me dijiste que te hubiese encantado quedarte hasta que despegues, pero tenias que ultimar detalles y faltaban horas para que te fueras.
Nos volvimos a mirar y te dije que tus ojos eran oscuros como el algarrobo, y que las estrellas brillaban en ellos, te mire minuciosamente con mi ojo derecho y luego con el izquierdo, mientras tapaba el opuesto con mi mano, tu te reias y ese instante era perfecto, te bese por ultima vez. te alejaste y contigo tu sonrisa, el algarrobo y las estrellas y mis recuerdos...

martes, 18 de noviembre de 2014

informe del tiempo



volver atras, las palabras apareciendo en la oscuridad, sentirte en la piel como al viento. un disparo en el teclado, un error y volver a empezar. las canciones que escuchabamos en la madrugada. los encuentros, el humo dulce dentro de tu choche, una pestaña en tu mejilla, amaneceres on sudor y suspiros frente a un rio indiferente. el mar, tus pies en mis orillas, tus petalos cayendo en el cesped. la tristreza del adios, los vidrios empañados y el aire viciado de nosotros, aprender a olvidar
los destinos sin descubrir, los paisajes que imagino en tu retina, la noche volviendo a caer y el cielo repleto de tus pestañas. una manzana con luces, una esquina con tus besos. las calles empedradas, otro disparo. un vagabundo transmitiendome su tristeza, mis ojos empañados, el cielo nublado.
la cancion que escuchaba el dia que no te vi mas, la cancion que escuchaba aquella tarde atravesando esos campos a 45º. una luna dibujada en el mar, una isla de frivolidades y el amor escondido entre unos arbustos, el calor de la tarde en tus labios a mi espera.
una carta en mis manos, tus palabras en mis ojos, mis pensamientoos entrando en tu mente, mis letras en tus dedos, tus mambos y los mios, demasiado lejos para no encontrarse.
tus montañas y mis llanos, tus deseos y mis anelos, a la espera del encuentro.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Memorias del futuro



La primera vez que vi a Laura fue en un recital, allá por el 2007. Yo era un rio de transpiración, el lugar era humedad y agua, la banda seguía tocando y yo decidí apartarme un poco del público para tomar aire, ella estaba ahí mirando mi remera y yo no me había percatado hasta que levante la mirada y vi sus ojos entre esos cabellos rizados, ella me hizo un gesto sobre mi remera y yo me acerque para hablarle, cruzamos palabras y en ese momento yo me di cuenta de que quería pasar toda la vida con esa chica. Unos minutos después apareció un flaco con una cabellera corta y apartándola de mi la beso, el mundo se desmoronaba en unos instantes, la banda había terminado el 8 tema y al sonar los primeros acordes del noveno tema su novio volvió al tumulto dejándola sola de nuevo, junte valor y me acerque por unos instantes y susurrándole al oído le dije que me pasara su fotolog.  
Al llegar a casa lo primero que hice fue prender la computadora y buscarla, la agregué y le escribí, pero su novio me agredió y ella amablemente me pidió que no le hablara más. Con el correr del tiempo logre olvidarla y continúe guardando aquella mirada y esos labios en las profundidades de mi interior. Habite millones de cuerpos, tropecé en calles que no volvería a pisar, recorrí kilómetros en busca de algo similar, una noche mientras viajaba en medio de la niebla en un coche con una mujer que había conocido semanas atrás y habíamos decidido recorrer Uruguay en auto, me acorde de Laura, ella siempre volvía, siempre aparecía en mi mente como aquellas asignaturas pendientes que reclaman ser concluidas. El auto atravesaba los grandes bancos de niebla y la carretera se asemejaba a una película de terror, pero sin embargo no teníamos miedo, ella hablaba de las cosas que iba a hacer cuando regresara y yo tan solo no podía dejar de pensar en que no quería regresar, había empezado a gustarme el camino, había comenzado a encontrarme.
Unos meses después la volví a cruzar y esta vez las casualidades fueron más benévolas, nos cruzamos en el subte y en ese instante, sin dudar y sin decir nada seguimos hasta catedral y nos bajamos, caminamos sin mirarnos, pero sintiéndonos, y nos tomamos de la mano y caminamos en dirección a La Manzana De Las Luces. Nos sentamos y con una mirada nos contamos todo, el tiempo se reflejaba en nuestros ojos y en ese edén nos besamos por unos instantes, seguimos hablando con nuestro cuerpo. Me aleje un instante para obsérvala y grabarme cada detalle de su rostro hasta poder dibujarlo con los ojos cerrados.
-¿Por qué tardaste tanto tiempo en volver a aparecer?
Le dije con un tono de anhelo, como esperando que eso que creía un sueño sea realidad, creo que ese fue mi gran problema, el de vivir soñando sin poder diferenciar lo real de los sueños y no poder disfrutar sin dudar del tiempo. Ella me miro y me dijo que vallásemos  a caminar. Salimos de La Manzana De Las Luces y caminamos por Perú en dirección a Retiro, llegamos a plaza San Martin y podíamos disfrutar de la ciudad como si fuéramos turistas, nos sentamos y ella me dijo que quería fumar, armamos un porro y lo fumamos lentamente con la ciudad y su total indiferencia de testigos. Ella no hablaba y solo me miraba, la noche se había asentado en la ciudad y el humo alimentaba el paisaje, la avenida santa fe serpenteaba la plaza y desde las alturas se veía tan hermosa con esas luces. Nos fumamos todo y por inercia nuestros cuerpos se llamaron y comenzamos a besarnos, sus labios tenían el sabor del deseo, era como comer la fruta más rica y tener un instante de eternidad en la boca, en su rostro se habían depositado unas gotas de rocío que había caído de los árboles, nos besamos durante una hora y todavía no se nos había acabado el sabor. Salimos a caminar y la ciudad se había distorsionado y veíamos todo desenfocado, compramos unos chocolates y mientas caminábamos por florida nos reíamos y tropezábamos en cada cordón que aparecía, cuando uno está bajo ese efecto todo se transforma en un paseo placentero en cual todo se desenfoca y lo único en que uno piensa es en disfrutar y dejarse llevar.  Doblamos en Rivadavia y después caminamos por la nueve de julio en dirección al obelisco, los autos pasaban indiferentes antes esos dos extraños que caminaban sin sentido.
Esa ciudad que me arropaba, sabia tanto de mí, tenía mis fracasos y mis triunfos, mis llantos y mis sonrisas, después de esa noche no volví a ver a Laura. Nos despedimos en la base del obelisco, ya se nos había pasado el mambo y se acercaba una tormenta, ella tomo su colectivo y nos despedimos con un beso prometiendo vernos de nuevo, pero ambos sabíamos que cuando amaneciera cada uno seguiría con su vida. Tome el 45 en dirección al sur y cuando el colectivo arranco,  el cielo se dejó caer todo de golpe y con esa lluvia yo sabía que la ciudad se lavaba de las historias como un borrador se limpia para luego volver a escribir una nueva historia.
Recordé sus ojos y su mirada, supe que el tiempo me jugaba malas pasadas, pero con los tropezones iba forjándome lentamente, cada caída dejaba algo, y mi corazón iba esquivando al amor y a sus fantasmas, la lluvia había cesado y estaba por llegar, baje del colectivo y una suave brisa de aire predominaba en las calles. Camine en dirección a mi casa y en el aire se podían sentir los aromas a azares, la primavera se estaba acercando, y yo como ella empezaba a renacer nuevamente, cerré los ojos y me detuve  a respirar profundamente un instante,  la lluvia había lavado el camino y yo me encontraba de nuevo en el con los pies dispuestos a caminar en el….

miércoles, 20 de agosto de 2014

Too soon

En esos pequeños momentos de iluminación, o quizás de curiosidades que surgen a la madrugada, en esos momentos, empiezo a envidiar, o a quizás querer haber sido tal o cual cosa. Las cosas que he dejado atrás, los pasos en falso. Quizás ese tiempo no me correspondía, y yo tan apresurado por adivinar qué hay detrás de esa puerta. Un mosquito en la noche me ha quitado el sueño, por los agujeros de la persiana se filtran las luces de la cuidad, quizás el único medio entre ese universo y el mío, esas luces me recuerdan que el tiempo sigue corriendo ahí muy cerca mío.
He vivido el futuro, varias veces. He visto y me he equivocado muy seguido, he cargado de aciertos estas manos para luego abrirlas y arrojarlos a la tierra. No tengo nada que renegar de él, quizás me debe más el pasado, el futuro ha sido siempre sincero, y a veces este montón de palabras tiene sentido para otros. Me he hartado de los dilemas existenciales, puedo recordar, puedo crear palabras y frases para vos, para ella, o para la otra, y todas no sabrán que no tienen nada que ver, quizás la única solo exista en los pétalos de las rosas que he desojado en mi adolescencia.
Hoy me veo, en el reflejo de este monitor, veo a mi alrededor, veo una biblioteca improvisada, repleta de libros, veo libros tirados por ahí, un disco de todos tus muertos, un llavero, un playmobil, una foto de Frodo, un muñeco que debe tener 13 años, un par de medallas, un trofeo, unos peluches, una pila de entradas de recitales. Me veo a mí en cada objeto, yo y mi problema de acumular pedazos de momentos.

He gastado años esperando que se caiga un libro de mis manos, y realmente dudo de mí, dudo de que estas manos disparen 300 paginas, siento que algo se viene gestando hace años, y que de a ratos me regala un par de  carillas. Cuando era más joven solía pensar que las cosas me sucedían para que yo las contara, y cuando deje de creer eso dejaron de sucederme cosas dignas de ser contadas. Me he convertido en un hombre normal, un tipo con barba y kilómetros, pero hoy, quizás esa película que no tenía nada que ver, pero me quito el sueño, quizás aquel post de ese desconocido en ese blog, quizás esta realidad que nos hace vivir tan acelerados, el mundo nos está dando un ultimátum y nosotros que nos hemos equivocado mucho y nos pesa la culpa, solo nos apuramos, nos dosbordamos y vivimos como si cada día fuera el ultimo, pero queriendo creer que no, el pánico se ha adueñado de nosotros y quizás la casualidad se ha apurado y nos cruza por temor. Quizás ya no sea too soon…

lunes, 11 de agosto de 2014

El mar

Con laura el amor no era fácil; ella se retraia como lo hace el mar cada vez que se va a formar una ola, para luego llegar a mi con toda la fuerza y romper contra mi costa y hacerse espuma y disolverse entre la arena, y otra vez de nuevo a empezar. No todo era caos en ese cielo púrpura, no todo tenia que ver con la luna. Habia momentos en que todo se veia opacado, donde la felicidad aparecía de una forma especial, en los cuales atravesabamos la niebla en el medio de la noche. Quizás el amor sea eso que se encuentra en los momentos menos significativos para los demás. Mostrarte mis lugares secretos a los cuales nadie acudió, devolverte un suspiro en alguna playa alejada al éste, enseñarte mis pasiones y volverme a enamorar de ellas gracias a ti. Mejorar es algo que se logra con determinación, pero crecer es algo que se logra con un par de tropiezos y sobretodo confianza. El mar será para ti la mejor metáfora y yo seré esas costas a las que no es facil llegar; tu te alejas y yo espero, suebte a ese avión y no mires atras, mira adelante que yo estaré esperándote muy cerca de dónde vallas a aterrizar...

jueves, 15 de mayo de 2014

Los jueves siempre llueve. Fragmentos..

El cigarrillo se estaba terminando de consumir en la mano del viejo, y lo poco que quedaba de el solo era una silueta gis y fragil,como esas relaciones a punto de terminar, esperando un simple movimiento para convertirse en polvo.
El bar ya estaba cerrando sus puertas y el viejo demoraba el ultimo vaso, lo miraba y lentamente le daba giros con la muñeca. Siempre que hacia eso, lo siguiente que acontecía a esos leves movimientos, eran sus cuestiones, algo que estaba bien adentro, y que como la espuma de la cerveza se iba aclarando con el tiempo.
-yo no se quien le dijo al hombre que debia trabajar para vivir, pibe.
Después de haber disparado esas palabras al aire, se bebio un sorbo de cerveza caliente.
-¿por que decis eso viejo?
-mira pibe, la vida es desiado corta como para desperdiciarla en un trabajo, perder el pelo, dolores de cabeza; haceme caso pibe, todavia estas a tiempo de renunciar a todo esto que te venden. Uno se siente pleno cuando viaja, cuando conoce, cuando tiene aventuras. El hombre se pasa la.vida construyendo una gran torre en la que otro vivirá y sera "feliz", haceme caso, agarra lo que tenes puesto.
Lo miré buscandole la vista, y solo pude divisar sus ojos vacios, mirando a un punto fijo, quizas a sus ausencias, a sus soledades, a los pendientes que hoy le pasaban facturas, me miró a los ojos y ahi lo pude encontrar, tenia una inocencia, una pureza, era él, pasado presente y futuro en esa mirada.
-preguntame si tuviera plata que compraría, preguntame pibe...
-¿para que viejo?
-vos preguntame pibe, y te vas a dar cuenta que vas por la vereda equivocada.
-bueno, si insistis. ¿ si tuvieras toda la guita, que comprarias?
-tiempo pibe, tiempo para disfrutar, eso no vuelve...
Volvió a mirar el vaso y luego se tomó lo que quedaba en el. Pedimos la cuenta, el tipo del bar nos miró cob intención de venir, pero terminé yendo a pagar a la caja. La calle estaba vacía y una leve niebla se habia instalado en cada esquina, la luna estaba muy arriba, casi oculta entre unas nubes, el viejo me miró y sin decir una palabra emprendimos camino hacia su hogar, la primer gota se demoró un rato en caer y luego todas las demas que estaban dormidas se abalanzaron de golpe. No nos importó mojarnos, sabiamos que esa lluvia traeria cosas nuevas...