domingo, 1 de enero de 2012

No es el día para despedirse del año, pero por lo menos para irse alejando del anterior amanecer

No sé porque en realidad comencé con este blog, o capas si se, nunca supe definir la puntación, los acentos, las comas. Nunca supe que iba antes de que, horrores gramáticos fueron mis escritos, pero todos decían vos tenes algo, me gusta lo que escribís, nunca nadie me corrigió mucho en la vida, será por eso que soy bastante como desordenado, disparatado y desprolijo. Nunca supe definir bien las líneas que marcaban las grandes pautas de la vida, ahora con unos años más y muchas lagañas en la pileta de mi baño, doy una repasada a los últimos meses, años en realidad no se a que.
El año pasado me dejo varias cosas, se llevo varias también, hay cosas que nunca van a cambiar por eso mismo tienen que irse, por eso mismo hoy escribo y no me pesa el pensar que ya no todo es igual. He visto amaneceres en ti cuando no quería pensar en nada. Siempre es fácil reprocharse cuando uno mira hacia atrás. Roce el amanecer luego de haber borrado mi memoria, muchas veces pensé en irme lejos, muchas cosas rondan mi cabeza cuando me congelo frente a vos.
No sé si todo me lleva a vos, o solo quiero que las letras que aparecen escriban tu nombre, y me arrastren hasta un sitio en el que tu solo puedes encontrarme. Yo pensé que el amor nunca iría de la mano mía, nunca pensé que tenerte tan lejos me acercaría tanto a vos y que al verte un abrazo tuyo podría ser tan reconfortador.
“Dicen que el que escribe su mal espanta” dice una canción, yo creo que escribir me acerca más a vos, me hace sentirte más cerca, hace que pueda ordenarte en mis ideas, ya que mi cabeza es un completo desorden. Quizás cuando empecé este blog no supiese de tu existencia, pero ahora todo lo que concierne a estas paredes de papel está relacionado con vos.
No puedo cerrar los ojos y no verte, no puedo despistarme cada vez que voy a verte.
No puedo no hablar de ti cuando hablo de mí.
Es loco como cambian las cosas, a veces creo que las cosas pasan para que yo las haga ficción, tengo un puñado de amigos que son dignos de un cuento, tengo un tío que podría ser la mejor obra contada, pero no me puedo desprender de la realidad y mostrarle al mundo como son sería una traición, o todavía por lo menos, no puedo verlo de otra manera.
Hay personas que se quedan en uno de a pedazos, quizás eso sea la eternidad. Tal vez tu estés mirando las estrellas a quilómetros de mi, y yo este mirando estas letras aparecer en mi monitor pensando en ti, quizás tenga que aprender de la distancia. Quizás algún día este más cerca de ti que de la luna.
Siempre me alejo de lo que más quiero para observarlo desde a fuera, es muy riesgoso eso, hay veces que alejarse tanto para darse otra perspectiva termina dándote eso, dándote soledad y sabiduría, ¿pero de qué sirve la sabiduría del que esta solo si no tiene con quien compartirla? Un hombre no puede vivir de palabras escritas en papeles cocidos con dos tapas y un dibujo debajo de un titulo.
Nunca quise soltar tu mano, ni darte la espalda, pero son muchas las veces que lo he hecho, también he bajado de colectivos a mitad de camino para abrazarte y asegurarme de que valió la pena bajarme y volver atrás. He viajado horas y quilómetros, para tan solo estar menos horas de las que viaje, y volver abrazado a vos en el asiento trasero de un coche a toda velocidad por panamericana viendo el mundo pasar a menor velocidad que nosotros, he caminado enojado varios quilómetros pensando en dejarte y he tocado tu rostro y me he convencido de que eso sería una locura, quiero despertar al lado tuyo nuevamente y abrazarte una vez más antes de irme al trabajo. Quiero un cielo con estrellas y vos a mi lado. Quiero que tu pelo se quede en mi ropa y reencontrarte cada vez que me ponga una prenda diferente.
Quiero tropezar y encontrarte en el piso esperándome para hacerme olvidar de que todos tropiezan y que caen en grandes pozos sin salida, quiero que conozcas esas partes de mi que son herméticas, poco a poco el tiempo te va dando dosis de mi, y cada día que te miro me voy encontrando en ti, espero que los años me den la picardía de poder tenerte susurrándome al oído esas palabras que son tan comunes pero que en tu voz suenan grandiosas y especiales…

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Volviendo

A veces te veo en mi mente, al cerrar los ojos. De repente todo se vuelve oscuro y miles de puntitos rojos, verdes, amarillos y naranjas parpadean en esa oscuridad hasta apagarse lentamente. Ahí es cuando te veo, ahí te veo y siento que estoy más que completo,
Compre un nuevo libro ayer, compre dos en realidad y uno de ellos contiene dos novelas dentro de sí, solo leí un capitulo del primero y ansió leer el segundo y luego comprarme el tercer libro. Los cambios me impulsan a leer un libro nuevo, a escribir un amor desde cero.
Recuerdo verte y detenerme en tu retina a admirar como te ves en el reflejo de una retina que a la vez se refleja en tu retina. Tal vez eso sea el amor, el reflejo de lo que se refleja en ti, o por lo menos alguno de sus significados. Definir al amor, sería muy difícil, o demasiado fácil: según el día, según el ánimo.
A veces la nostalgia se apodera de mí, a veces detesto este presente, La vida se vuelve una palabra sin decir, se vuelve el intento de lo que no me anime a decirte.
Quisiera contarte más cosas, pero volver a escupir letras cuesta mucho y ya perdí el ritmo, me iré a dormir con tu imagen en mi mente, me iré a dormir con tu perfume en mi cuerpo (siempre me gusto la palabra perfume, su sonido, su connotación, como la dices tú cuando hablas distraída, perfume, la “rf” le dan cierta sensualidad, carácter)
Me gustaría que me digas que perfume te pondrías para nuestra cita ideal, luego acercarme lentamente a tu cuello, sentirlo lentamente, y luego rozar tus labios y detenerme en tu mirada, decirte las palabras que siempre llevan tu nombre en mi mente, darte un abrazo y dormirme en tu cuerpo hasta que el sol anochezca y la luna amanezca a nuestro alrededor.
Invítame a un lugar donde nadie haya ido, enséñame los rincones de tu corazón, dibuja nuestro futuro y luego rómpelo en mi cara, saltemos al vacio sin preocupaciones, dejemos que el viaje sea placentero, nadie tiene lo que tú, nadie tiene lo que yo tengo que es solo para vos…

domingo, 16 de octubre de 2011

Gris, nublado entre la tierra, tus pasos, los míos. Lo único que vale la pena, estar contigo

Después de varios años, he estacionado en este escritorio; buscando tal vez, un sentido. Buscando la punta de los hilos de mi vida, recuerdo cosas, y veo la vida pasar como una lenta tira de diapositivas, perfumes, texturas, colores y personas. Recuerdo los trenes, las cuadras caminadas, un saludo en un colectivo en medio de la noche, un viaje en tren hacia un viejo destino, haruki murakami dijo “el futuro es algo que se debe ver volviéndose hacia atrás”, a veces me pregunto si estaré en el futuro que quise forjar, camino volviéndome hacia atrás y miro detenidamente los pasos que he dado, todo se vuelve difuso, borroso, se mezclan las vivencias, tristezas, y las alegrías. Creo que eso debe de ser el olvido, el hecho de no poder separar al pasado. Uno nunca olvida, tan solo deforma y transforma, el pasado se vuelve una masa amorfa y va separando y agregando cosas a medida que crecemos.
Algún día extrañare los paseos en la siesta por la ciudad, mirarte a los ojos en una plaza de tribunales, despeinarte en la calle Paraguay y despedirte en la avenida Paseo Colon. Siempre me adelanto unos metros de más, para ver el momento desde afuera, me veo a tu lado, me veo feliz entre tus brazos.
El amor, a veces roza tus labios. El amor no es algo de lo que se puede andar escapando. Mucho tiempo hui a mis palabras, sabiendo que no podía ser profeta de algo que no practicaba. A veces pago cuotas atrasadas, pero en este momento no puedo hacer como si no viera ciertas cosas, a veces pienso. A veces me veo bajo las estrellas en un campo desolado, contigo al lado en silencio, y en el silencio hablando.
Las nubes cubren el cielo, está cayendo cenizas volcánicas de nuevo, tengo algo de tristeza, algo de pereza.
A veces duelen, a veces me duelen los pensamientos. Acompaño mis soledades y me despido de todo como si fuera a morir. No te hablo, de cosas que nunca supe, a veces te cuento en mi mente de cómo me encuentro, luego te veo y me bloqueo.
Nunca entenderás mis silencios, estamos a mil kilómetros de distancia. Me cuesta mucho describirte ciertas cosas. Siempre hablo de cosas y nunca te las defino. Me cuesta mostrarme tal como soy ante los ojos de los que no saben nada de mí.
“Tu tienes esto y yo aquello, joder no quiero rayarte” ¿será todo así? Nunca supe muchas preguntas, tengo un bolso repleto de ellas en mi espalda, a veces las elijo para las que creo que encajan en ciertas circunstancias, sueno un poco cursi, sueno un poco solo, sueno, como nadie.
Todos buscan una casa grande, un auto lujoso, un perro en el parque y un niño en la mecedora. Nunca podre involucrarme en esas cosas. No tengo planes para otra felicidad, unos duros en los bolsillos, una moneda para decidir mi destino, un cuaderno y un papel, creo que eso para mí es la felicidad. Sentir el viento en el rostro, mirar al cielo, tocar las nubles, acariciar tu rostro, mirar atrás y besarte como en los viejos tiempos.
Mis vidrios se empañan y no te puedo sacar de mi cabeza, recuerdo tu rostro reflejado en la pupila de mis ojos, tu pelo en mi pecho, hacer círculos en tu cabeza, y luego hablar del infinito con tus labios.
Estoy volviendo de a poco, estoy volviendo lentamente, recuperándome de los golpes, curando mis heridas y volviéndome a lastimar, estoy mirándote detrás de mis 6 ojos, es normal que vea mas allá que la gente común, estoy mirándote y aun no me animo a tomarte y entregarme completamente entero.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Siempre termino en vos

Cavar hondo, en los pensamientos, recordar. Recuerdo aquel cielo colmado de estrellas, tu sonrisa y el viento acariciando el césped.
A veces siento la vida pasar a mi alrededor, a veces te miro y no sé que veo, el tiempo sigue pasando y todo se transforma. La vivencias se desprenden de mi cuerpo a medida que voy caminando, te dejo en cada pasa y te encuentro en cada esquina, nunca soñé con ser alguien mas alto, nunca soñé con tener muchas cosas, tan solo quería poder mirar arriba. A veces divago en lo que escribo y voy de esto a aquello, y tú crees entenderme, y a veces no sé si sos vos o soy yo a quien hablo y si sos parte de todo esto; ser, estar, mirar y describir.
Mirar abajo y apuntar arriba, saltar atrás mirando adelante. De chiquito siempre me decían que en el 2000 el mundo iba a terminar, que las maquinas se iban revelar, que vendría el apocalipsis. Ahora ya con varios años y golpes encima me encuentro con la misma disyuntiva, el mundo va a acabar dentro de un par de meses, según el calendario maya. Así que, según los mayas todo va a terminar, ¿y qué hare, con 22 años? Tendré que dejar que el mundo se acabe, ¿no podre pintar más amaneceres en tu piel?
Sinceramente, poco me importa el fin del mundo, la vida sigue su curso, todos los días me levanto, me tomo el 33, a veces está nublado, a veces me abrigo, a veces me duermo y a veces hablo contigo. Me bajo una parada después del puente de la boca, miro el riachuelo todas las mañanas, me bajo estiro las piernas, llego a la esquina dejo pasar un semáforo, y ahí arranca mi día, después de ese semáforo, apago la música y enciendo la vida.
Verte entre semana, extrañarte los domingos, y necesitarte los lunes. El lunes y el domingo son dos días que más odio, están tan unidos y dejan tanta soledad en el aire, que se hace insoportable, los lunes siempre cuesta arrancar y los domingos siempre cuesta terminar.
Creo que ya perdí el toque, una vez leí en un libro, no recuerdo bien cuál es, que decía algo así, que la literatura era poder decir con muchas palabras lo que la gente normal solo puede describir con una. Toda mi vida fue así, muchas palabras, muchos mareos, demasiados libros y decenas de anhelos, una vida de rimas intercaladas con risas. Yo siempre me cuento lo que va a pasar y luego intento sorprenderme.
Nunca se a donde apunto con las líneas que escribo, podría halarte del amor y salirte luego con una analogía sobre el sabor del té. Podría decirte que si te soplo el ojo se te caerían todas las pestañas y si te lo beso se humedecería tu corazón. Podría contarte cuando me caí por primera vez de una bicicleta, podría decirte que mis cicatrices no significan nada. A veces la gente oculta sus miedos, a veces soy igual que todos los mortales y tengo miedos de mortales, cuando te despido ya lo he ensayado trescientas veces en mi cabeza, y siempre me sale mal, siempre termino haciendo otra cosa.
Cada vez me cuestan más los remates, siento que me enredo, y no hay shampoo para un enredo de palabras, tan solo se, que dentro de un par de meses si acaba el mundo estaré seguro de varias, cosas , encontré la felicidad, la retuve el tiempo máximo, uno no puede ser feliz toda la vida, por eso hay días que uno se despierta con el alma bajo el brazo, para prolongar la felicidad, por eso te miro con un ojo a veces, para poder tenerte más de una ves día a día. Me iré a dormir, mirare al techo antes de taparme por completo, respirare hondo y sentiré tu perfume en mi corazón, exhalare y aparecerás como cada noche, para darme el beso de las buenas noches y ahuyentar a mis fantasmas.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Con un té y una ciudad con colores

Uno se pasa la vida buscando sus mitades, eso que algunos llaman “media naranja”, no se a quien se le puso en la cabeza que el amor era como una góndola de verdulería de supermercado coto, donde la gente puedo ir a comprar frutas cortadas a la mitad. A veces cuando me miro en el espejo busco cosas que nadie ve, y me pongo minucioso en esa búsqueda, para poder descubrir lo que vos descubriste en mi, ese “eso” que tiene cada persona para enamorar a otra. Te miro y es imposible no ver ese “eso”, en realidad en vos no veo “eso”, sí no el “todo”. Me cuesta ser muy expresivo, y no se a donde va esto que estoy escribiendo, tal vez será el hecho de que hace días que no escucho tu voz y tan solo extraño el sonido que generan tus palabras en mis oídos, el amor es un tanto egoísta, uno busca la persona que le hace bien, la que sea “lo mejor para él/ella”.
Muchas veces intento saber si te amo por necesidad o por sinceridad. Yo creo y siento que es por sinceridad, y que te necesito a mi lado porque es la única manera de demostrarte lo mucho que te quiero. No sé si esto será una carta o una declaración de sentimientos, tan solo necesito escribir. Necesito plasmar cosas, muchas siempre te las digo y muchas otras siempre las oculto, me da vergüenza volverme un romántico, pero detesto a la gente que para amar se pone en piloto automático. Deja que la vida pase y parece que no sienten nada de lo que viven.
Detesto que la vida para algunos sea como una serie de fox, para mí las cosas son más interesantes y más crueles en cierto sentido. Acá no hay guiones aunque a veces lo parezca.
La vida es más interesante que una publicidad de galletitas rex, yo amo cuando haces esos gestos que nadie puede hacer, amo cuando miro en mi campera y encuentro un cabello colorado, amo que tropieces cuando caminas a mi lado, y estoy más que feliz de que hayas tropezado con migo en esta vida. Nunca busque mi media naranja, siempre me creí bastante entero como para tener una mitad, ahora me doy cuenta de que vos no sos mi media naranja si no que sos mi naranja entera, y puedo tenerte para mí y volverme egoísta con el mundo, tenerte y entregarme, porque el amor es entrega y a veces decisiones.
Quizás sea la soledad de la noche, la complicidad de mi taza de café, pero creo que en este cuarto faltas vos. Nunca encontré las palabras justas y escribirte siempre fue difícil, pero ahora que estas lejos y que restan días para verte, quizás con estas palabras me acerque un poco más a vos. No sé que será del destino ni de mi vida, pero espero sigas en mi por mucho tiempo más.
Necesito que te quedes un poquito en mi, necesito que estés aquí cuando oscurezca, si te pido mucho te tendré poco, y si te doy todo quedare vacio, espero que tengas el tiempo, para poder entregarte en raciones lo que soy. Tengo el tiempo y te lo regalo, ya corrí muchos bondis y todos se me fueron, me acostumbre a llegar tarde, pero en esos viajes a destiempo te encontré a vos, prefiero caminar a tu lado, mientras el sol se aleja de la ciudad, quiero mirarte a los ojos y descubrirme en tu mirada, quiero que me mires como nadie. Quiero, simplemente que me abrases para poderme dormir…

lunes, 15 de agosto de 2011

El dilema de tener, querer aceptar. A veces necesitar, a veces querer y otras olvidar.

¿Como explicarte esto, el otro y aquello, como decirte que te amo sin marearte?
Cuando uno extraña es porque algo le falta, o algo que tuvo antes y le hacia bien ahora no lo tiene a su alcance, el amor y sus jugarretas nos distraen.
Antes extrañaba algunas cosas y hoy extraño otras, me robaste las palabras y no sé si las podre recuperar. Como un niño en la oscuridad voy tanteando con las manos para encontrar mi camino. A veces me topo con cosas que no quiero, pero que no veo y que no descubro hasta que no cambian o por lo menos hasta que no se muestran completamente como son, creo que esa sería la forma más clara de representar la confianza, un niño caminando en la oscuridad guiado solo por tu voz.
Muy pocos libros me devuelven al mundo, muy pocos libros hablan de vos cuando no quiero saber de nada. A veces te extraño, a veces me veo y me siento un extraño. No confundas las rimas con el sentido. Vos tenes algo de rimas y algo de sentido, pero a tu lado todo toma su rumbo correcto, como en una película de tim Burton.
Al lado tuyo los meses se me escapan de los dedos, al lado tuyo no amanece hasta que me duermo. La noche se vuelve eterna y tengo las estrellas para mí solo. A veces el amor es el silencio, el silencio en el que solo con vos me encuentro.
La gente se pasa la vida perdiendo el tiempo en charlas que no llevan a nada, se pasa la vida temiendo que su voz no sea escuchada y sin embargo yo puedo estar en silencio mirando las estrellas con tu cabeza hundida en mi pecho y volver ese momento eterno, hay mas palabras en mis ojos que en estas líneas, a veces, solo digo “a veces” para no decir “siempre”, te extraño.
Podría decir muchas cosas, en realidad no puedo, el tiempo, o algo me está cobrando todas las palabras que dije antes, y ahora solo me quedan los sentimientos sueltos, como cuando uno anda con un agujero en el bolsillo perdiendo monedas.
Yo perdí las palabras, perdí y ahora tengo que aprenderlas de nuevo. Muchas veces es fácil decir lo que uno siente y muchas otras es imposible.
Siento que hay palabras que se gastaron de tanto uso, tendría que inventar un calco semántico para la palabra amor, tengo que encontrarlo, amor ahora no significa lo que antes, ahora la gente ama al plástico, al papel y a los metales. El amor tiene que sentirse entre los dedos cuando uno camina y el viento le roza los dedos. El amor no tiene sentido cuando solo significa que me voy a comer un bonobon, los publicistas arruinaron al amor. Los desvalorizaron, tenían tantas cosas para arruinar, y arruinaron lo único que vale la pena, ahora hay que comprar para querer y hay que trabajar para poder amar.
Creo que la desvalorización del amor, empezó con los peluches con corazones, o cuando se suplanto al amor por un corazón, antes la gente sentía más. A veces cuando está todo dicho no queda nada para sentir. Ya ni hasta triste puede estar uno que tiene una tipografía para la tristeza,- me siento un viejo, un nostálgico, arrancar una flor puede ser tomada como un posible modelo de publicidad, o como algo que suele hacer la gente, ahora hay que esforzarse el doble para decir las cosas.
Hay pocos espacios para la sinceridad, uno se queja pero cuando tiene el momento, lo deja pasar, no si te podre decir “te amo” sin sentirme un plagiador.
Lo único que resta para demostrarte lo que significas para mi es atraerte hacia mi cuerpo mirarte a los ojos besarte la frente, taparte los ojos con la pala de mis manos y besarte como nadie. El amor se gasto, pero yo son un nostálgico de el y vos para mi sos lo único que tiene sentido cuando miro a mi alrededor.

domingo, 22 de mayo de 2011

Algo de algo

Pensarte, pensarme, estoy divagando, he borrado miles de escritos, hasta que me di cuenta que necesitaba mi catarsis, estar escribiendo esto, y contándote de alguna manera lo que no puedes saber.
Siento que esta vida, se vuelve irreal, me siento el protagonista de una gran novela, como Sofía, el personaje del libro de Jostein Gaarder, pero me pasa algo fuera de lo común, porque a demás de ser el personaje o la victima por así decirlo, soy el escritor.
Y en esta novela, de la cual soy protagonista, hasta mis personajes me traicionan, toman vida propia, y se empecinan en creer que forman parte de ese absurdo teatro al que algunos llaman “realidad”.
¿Será todo esto real?
Los besos por lo menos parecen serlo, la música, tus pasos, las sonrisas, pero hay veces en que veo que mis personajes se deschaban, cometen errores que denotan su guión.
La soledad, la necesito, te necesito cuando estoy en soledad, me mareo, y escupo mis tristezas sobre las llamas del amor, me río, y te busco, pero luego lloro sobre los hombros de tu paciencia.
Escribo oraciones en tu cuerpo con mis dedos, pero tengo miedo que descubras que dicen, seré tan solo eso, un triste tipo que le tiene miedo al amor.
Seré, todo lo que quieres, pero cuando yo quiero, no soy nada más que algo que un día no querrás, y eso asusta.Y es extremo, decir que mañana estaré mirando todo desde una sala de conferencias, y que serás mí mejor novela, pero que así también la más sufrida.
El triunfo y la fama la regalo, tan solo quiero, poder recostarme en tus brazos.
Encontrarte, fue, es, ¿será?
Soy un hombre, con ideas claras, y el corazón bastante impermeable, pero tu me puedes, y el amor, rompe cosas que otros construyen para protegerse, un día los muros caerán y seré mas débil de lo que soy, temeré, perder(te).

¿Estarás dentro del plan del narrador?
Es difícil ser personas, cuando uno es solo tres personas a la vez, es difícil explicar que cada uno lleva todos los mundos que anhela dentro suyo, es difícil decirle a la gente, que nada te importa, y que te crean.
Condenado, a elegir, condenado a tener que sentir, el ser humano se ha hecho humano, para poder sufrir, y hacer con el sufrimiento cosas hermosas para apaciguar ese sufrimiento, y así encontrar la felicidad.
Miro espejos y te encuentro, miro espejos, y espero a que el narrador, me diga que he hecho algo mal, miro, el espejo y me pregunto si él estará detrás del espejo, copiándome, o si el que esta detrás del espejo, sabe lo que me pasa.
¿Será la vida algo más largo, que un beso?
La intensidad, y sus riesgos, no todos los días, se viven intensamente, y no todos los días estamos vivos, por así decirlo, hay muertes de las que me levanto con lagañas en los ojos, hay muertes en las que incluso soy feliz, hay muertes de las que aprendí.
Renaceremos y moriremos eternamente.
Padeceremos penas y saldremos a flote, no existen pócimas mágicas, a veces, tan solo un beso, una mirada, una palabra, un gesto, será lo necesario para salir del letargo.
Revolveré las sabanas en busca de sueños, revolveré las sabanas en las que cada noche muero, revolveré las sabanas en las que siempre te espero despierto.